Tras la tragedia que vivió y sigue padeciendo la provincia de Salta más precisamente Tartagal, se vuelve a poner en tela de debate la desforestación de los montes como una las causas presuntas que desencadenaron el desastre. Por ese motivo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezará el acto de reglamentación de la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección de los Bosques Nativos. Tuvimos que esperar que algo saliera tan mal para que nos acordemos de lo que otros hace tiempo vienen pidiendo.
Por su parte Homero Bibiloni, el Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, informó que la reglamentación de la ley “en modo alguno puede vincularse como una respuesta” a la tragedia de Tartagal, y dijo que “si no se aprobó antes” fue por responsabilidad de su antecesora Romina Picolotti.

No es raro que las culpas siempre se repartan cuando lo importante no se hizo, dentro de todo lo mal que se actuó por fin se tomará cartas en el asunto sobre reglamentación de la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección de los Bosques Nativos.
Según consideró Bibiloni el desmonte “no es la causa eficiente y directa” de la tragedia, aunque si le puede otorgarle algún grado de “de incidencia”.
Desde muchoargentina llamamos entonces a quienes puedan a que ayuden a la gente afectada y que cada uno saque sus propias conclusiones de cuales han sido los motivos del desastre.
Continuando por la ruta 68, podremos seguir observando formas y figuras que el viento esculpió en las montañas para regocijo de nuestros ojos. Desde la tranquila Salta y, gracias a la ruta pavimentada, podremos disfrutar del ondulante camino y las bellezas naturales que en derredor se encuentran. El viento y la lluvia han dado forma a la piedra de tal manera que antes de llegar al valle de Cafayate podremos observar como nos saluda el hongo, que es la unión de una bocha perfectamente pulida sobre un pequeño, pero macizo tallo natural que conforman un indiscutido champignon.
Para poder llegar al límite del asombro solo nos queda por mirar después de la próxima curva donde asoman los castillos o ventanas. Estamos hablando de pequeñas incisiones en las laderas que simulan habitaciones de enormes palacios colocadas una al lado de la otra, una imagen digna de las mil y una noches.
De igual manera que el hongo se nos presenta en las afueras de Cafayate una piedra que toma la apariencia irrefutable de un enorme sapo, más grande que un auto, pero con una expresión en extremo amigable. Sin duda la naturaleza y su caprichoso comportamiento nos regalan en este viaje arte, magia y asombro. El camino ha perdido altura y una larga recta se transforma en un fértil valle al que se ha bautizado como Cafayate.
Uno de los paisajes más artísticos, gracias a la labor del viento, es el camino que une por la ruta 68 la ciudad de Salta con Cafayate. Decimos artístico porque la erosión en las montañas de los valles Calchaquíes son dignas de el más habilidoso escultor y cuesta creer que sea un escenario natural.
Las obras se muestran a lo largo de todo el recorrido, la primera en salir a nuestro encuentro es la garganta del diablo la descripción más apropiada es la de un agujero en la ladera de la montaña que nos permite introducirnos en él y observar en su interior una especie de caverna sin techo, la forma cónica permite que nuestras voces repiquen en interminables ecos.

La siguiente figura que se nos presenta en el camino es conocida como el anfiteatro, con características similares a la primera, pero con una acústica digna de los mejores teatros y envidiada por ellos, es una muestra más de lo que es posible regalar nuestra naturaleza. Siguiendo nuestro camino, la ruta parece abrirse paso entre las montañas y el Río de las Conchas va ganando caudal. Mientras avanzamos podremos observar como grandes y niños luchan en busca de sábalos con redes y lanzas para impedir que suban por el río. Pero esto no es todo mañana continuaremos nuestro hermoso recorrido.
Os dejo una espectacular foto del Tren a las nubes.

Si te interesa puedes leer nuestro artículo del Tren a las Nubes.
El tren a las nubes fue suspendido por las autoridades salteñas por la mala gestión que efectuaba la anterior concesionaria. Ahora, la concesión fue ganada por un colectivo de capitales argetino, el cual ha mejorado la línea férrea y los vagones. Tienen también en proyecto, el convertir las estaciones en paradores turísticos.
Después de 3 años sin funcionar, en el 2008, el tren a las nubes ha vuelto a hacer su recorrido de 217 km. a una altura de 4.200 m., por eso, es uno de los trenes más impresionantes del mundo.

Sale de la ciudad de Salta, atraviesa el valle de Lerma y va subiendo por la Quebrada del Toro para llegar hasta la cima de la Puna en la frontera chilena.
Desde este tren, muchas veces, durante el recorrido, se suelen ver nubes debajo de los puentes, es asombroso.
En el trayecto hasta la cima de la puna, las vías tienen varios zig-zags, pasa por 21 túneles, sumando entre todos ellos más de 3.000 m. de longitud, atraviesa 29 puentes de hierro y 13 viaductos, el más impresionanate es el de La Polvorilla, con 2224 m. de largo y 70 de alto.
Este tren en la actualidad sólo se utiliza para el turismo y te lleva a las nubes entre marzo y noviembre. A veces sólo funciona los sábados.
Los 5 vagones de los que se compone el tren, suelen ir cargados de unas 200 personas aproximadamente. Va a una velocidad de 35 km. a la hora y todo el que sube al referido tren baja impresionado por todos los conceptos, altura, vistas, etc.
Desde que se inauguró, alrededor de 1930, fue considerada una obra monumental de ingeniería, convirtiéndose en un atractivo turístico. Os lo recomiendo.